jueves, 6 de septiembre de 2007

Adiós Luciano...



Algunos periódicos no alcanzaron la nota, otros la desplegaron casi en grande, pero, lo que nadie pensaba se cumplió: Pavarotti ha muerto a causa de una enfermedad hepática a las 5 de la mañana de hoy, aproximadamente.

Fue alguien ampliamente criticado en los círculos operísticos más reacios, por acercar la ópera a las masas, por hacer que este arte saliera de las salas y teatros donde solo acudía gente de frack y vestidos largos y regalar las arias de Verdi o Puccini a todo aquél que tuviera un oído abierto a la música. El buen Luciano decía algo que nos invita a aprender por medio del disfrute de las cosas y no por complejas reglas que suelen limitar la creatividad: "Aprender música por medio de la teoría musical es como hacer el amor por correo".

Solía codearse con personajes de todos los calibres: Desde Caetano Veloso hasta Zucchero y U2. También era un gran fanático del fútbol -antes de cantar ópera, era portero en un equipo de fútbol- y colaborador en causas humanitarias. Era alguien que solía irradiar alegría, que nunca se mostraba abatido, sino siempre feliz.

Parafraseando un titular de La Jornada en su portada de hoy, todos cantamos un réquiem por Pavarotti, un réquiem donde, como debe ser, se honrará silenciosamente al tenor privilegiado que hoy deja este planeta, pero su voz se queda con cada uno de los que tuvimos la dicha de escuharlo en la ocasión que fuere, ya sea por un disco, una cancion, un recital, por lo que fuere. Ahí estará.

Realmente te extrañaremos, Luciano...

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Atardecer (El sol se muere...)


Atardecer (El sol se muere...) por Janik Ramírez

Ya no señoreas
las copas verdes, los volúmenes
bien definidos e inabatibles;
no te das tu media vuelta
ni haces brillar cristales, ni sonrisas
que esperan respuesta entre lo inerte.
No abrazas, con calor
la comida, tampoco los cuerpos
que accionas por vía ocular.
Se acabaron los buenos días, solo
esperas en tu agonía
una inyección oscura
y letal.

lunes, 3 de septiembre de 2007

La calle



La calle
por Janik Ramírez

La calle
es más que asfalto plano,
que ires y venires invisibles,
imperceptibles,
de donde escapan
a gotas
encuentros rapaces,
puntos sobre la línea
del mapa no trazado;
lugares en un espacio sin fin
prolongado,
callejoneado
abierto, siempre vivo
el camino que nos tiene
con los pies en la tierra.

domingo, 2 de septiembre de 2007

The Chemical Brothers - We Are the Night

Inauguramos la etiqueta de Música, con esta reseña de la última placa de los originarios de Manchester, Ed Simmons y Tom Rowlands. ¿Será que a los hermanos químicos ya les contagió el virus del indie?. En septiembre, x: The Unknown Blog presenta: Un par de poemas, la reseña de Our love to admire de Interpol, el quinto capítulo de La torre y mucho más.

Como ya sabrán, el indie ha atacado en todas partes. Pareciera que lo que ahora está de moda es, precisamente, producir discos y material audiovisual de forma independiente (¡Vaya sorpresa al enterarme que hasta Lucerito es indie! pues la lana para la producción de su último DVD salió de su bolsillo, ya que su disquera le había dado las gracias). Incluso, parece que también ha atacado a los Chemical Brothers, que sorprenden con un disco lleno de esa electrónica que está en boga dentro del movimiento indie. ¿Su nombre? We are the night.

Este disco inicia con un sonido bastante gripiento -se oyen sonidos similares a los emitidos por un resfriado común- en "No path to follow", para después continuar con electrónica bien hecha y a la medida en "We are the night" y "All rights reversed". Un momento brillante llega en "Saturate", una cancion donde encima de los beats, se muestra el lucimiento de una batería a más no poder, pero agradable al oido. En "Do it again", el minimalismo se hace presente, junto con algun scratch perdido.

"Das spiegel" remite a paisajes europeos, de esos en los que muchos de nosotros quisieramos estar, en el campo, así como una pintura de cualquier paisajista. Es una cancion tranquila. Por su parte, "The Salmon Dance" pareciera un viaje con ácido que Belle and Sebastian se hubieran echado para encontrar una alternativa a Plaza Sésamo. "Burst generator" llega para meterle acción al disco, como esa que nos dio "Star guitar" (y su genial video) del Come with us (2002), una canción realmente disfrutable, generadora de terror entre DJ's mediocres (Tiesto, Offer Nissim, ahi les hablan) y que nos hace desear abrochar los cinturones. En "A modern midnight conversation" y "Battle scars", se aprecian elementos muy de moda en estos tiempos, que las hacen volverse canciones con poco chiste. Hay un gran cierre de disco con "Harpons" y "The pills won't help you now", que representan en la contextualización de este disco, el alunizaje en suelo firme y algo que dará pauta al camino que habrá que recorrer cada quien por su cuenta.

We are the night, resulta, a final de cuentas, un buen transporte a esas sensaciones que muchos soñamos con vivir. Tiene momentos decadentes, pero eso si, es una experiencia muy recomendable de vivir más allá de un texto.

viernes, 31 de agosto de 2007

Japy berday tu yu

30 de agosto. 6:00 am. Un día normal para todos, no para mi, ni para cada una de los co-cumpleañeros que ese día festejaron 19 o quien sabe cuantos años de haber sido lanzados a este planeta. Tras una discusión con mi ex-novia en el Google Talk, no esperaba nada, mas que el tiempo se fuera rápido. No, hoy no estoy en el 2006 ni tengo una novia que me llame a media clase de programación para, meses después, terminar de una manera poco agradable.

Y bajo esa premisa intermitente de que ese jueves no sería un día normal, hice lo que hago... normalmente: Buscar trabajo. Tras ir a cierta bolsa de trabajo donde la mayoría de las vacantes pedían cierto tiempo de experiencia, encontré una donde solicitaban encuestadores. Acudí lo más pronto posible a la dirección (cerca del metro San Joaquín) para ver si alcanzaba entrevista, pero me dijeron que tenía que esperar "pegado a la pared" durante mas o menos media hora, que al final se volvió una hora y me hizo suspender mi encuentro con una entrañable amiga mía. El trabajo, al final de toda la explicación, no fue de mi total agrado, pero el sueldo ($4000.00 al mes mas la retribución de pasajes) era muy bueno. La encargada de recursos humanos mencionó que tendríamos que llevar para el miercoles ciertas copias de documentos para poder entrar a la capacitación. El chiste aquí, es que para esa misma semana, me resuelven acerca de un trabajo de encargado de café internet cerca de San Cosme, un trabajo donde, a pesar de que la paga es menor, haria cosas más relacionadas con lo que se hacer: reparar computadoras, algo mucho mas atractivo que hacer preguntas acerca de rastrillos con mensajes simplones y dizque imponentes o galletas que saben feas, o, peor aún, hacer encuestas por teléfono, molestando innecesariamente a las personas, y recibiendo, tal vez, hasta un recordatorio poco agradable.

¿Saben? Espero quedarme de encargado del ciber, tengo muchas ganas de estar en ese trabajo.

Bueno, volviendo a la crónica. Al volver a casa, el día era simple. No tengo pareja y la gran mayoría de mis amistades no se acordó. Luego de estar en Internet un rato, llegó el momento del pastel. Apagué las velas que marcaban el número 19 (perdón... si, se ve medio ñoño pero, me gusta) y sin "Mañanitas" (no me gusta esa canción), y recibí mi único regalo hasta el momento: una grabadora. Ahora sí, podré estar conectado con el mundo, escuchar el 90.9 (a huevo) y comprobar si es cierto eso de que el indie está pasando por una crisis (nacional e internacional)...

Hora de encender la radio.

miércoles, 29 de agosto de 2007

La víspera de mi cumpleaños

Estas son mis últimas horas como dieciochoañero (no me pregunten por el término, en alguna ocasión lo leí en el archivo de la Eres de mi casa y... creo que el de la portada de ese número era Marcos Llunas o Duncan Dhu, no recuerdo). Ciertamente estoy nervioso, se que mañana cuando despierte me sentiré diferente que los otros 364 días de este año (vividos y por vivir).

Una amiga mía me dice que los 19 son solo una etapa de transición hacia tu verdadero cambio: los 20 años, algo así como tu última parte de adolescencia (aunque para la ley ya seas mayor de edad y ciudadano con prerrogativas y obligaciones). En ocasiones me siento adulto, por el hecho de que estoy en búsqueda de un trabajo y quiero ser independiente, pero en otras veo todavía al adolescente que pronto, dejaré de ser...

martes, 28 de agosto de 2007

Empiezo a ser otro...

He dejado Yahoo! Respuestas. Se acabó la crítica. Aprendí mucho ahí, puedo asegurarlo.

Y hoy, en la víspera de mi cumpleaños 19, he decidido regresar a la raíz, escribir por el simple placer de escribir y de echar a volar mi imaginación...

Que bien me siento hoy.