
Siempre son las nueve por Janik Ramírez
Siempre son las nueve
en el cuarto de día que aún me queda
de vida,
esa mantequilla que empezaba a derretirse
entre tus dedos
como la luz que se pierde en el instante
que te desconozco
y mi ceguera quiere saber quién eres,
descubrirte paso a paso,
conquistarte
con una gota de mi sangre
clavando raíces en el corazón...
(Pero son las nueve
y nada pasa de ahí)








1 comentario:
Oye, tu nueva foto está curiosa .I., me pregunto por qué esa seña?
En cuanto al poema, me gustan algunas imagenes, aunque siento que no tiene mucho sentido el que estés ciego y desconozcas a alguien, siendo la misma persona..salvo que en un principio no lo hayas estado, aah no me hagas caso, la poesía es siempre muy extraña. Un abrazo!
Publicar un comentario